¿Funciona la vacuna de la gripe?

En pocos días comenzamos el invierno, aunque el frío ya va dejando secuelas a estas alturas del año. Y como no podía ser de otra manera, con el frío llega la temporada de gripes y catarros, y comienza nuestra campaña militar para luchar contra ellos y no caer enfermos.

Todos hemos sufrido alguna vez una buena gripe, así que sabemos que es una enfermedad que afecta a las vías respiratorias y que además viene acompañada de sus grandes amigos: la fiebre, el dolor de cabeza, el dolor muscular y la debilidad. Además, es una enfermedad viral, es decir, está causada por un virus, en este caso, el virus Influenza… Pero… ¡Espera un segundito! ¿Sabemos qué es un virus?

Los virus son agentes infecciosos acelulares de estructura muy simple que solo pueden multiplicarse dentro de las células de otros organismos, por lo tanto son parásitos celulares. Una partícula viral madura, llamada virión, consiste en un bloque de material genético (ADN o ARN), el «disco duro» donde el virus guarda toda la información,  rodeado de una «armadura de proteínas» conocida como cápside del virus, cuya función es proteger el material genético del medio ambiente. Por último, los virus pueden estar envueltos de una membrana lipídica similar a la de las células que van a infectar.

Al no poder reproducirse fuera de una célula, los virus solo van a tener una misión, ¡infectar nuestras células! ¿Os imagináis tener un único objetivo en la vida? Os esforzaríais al máximo en conseguirlo ¿verdad? Pues eso hacen los virus, utilizan todas las armas que tienen a su disposición para completar su misión.

 

¿Os acordáis de cómo nuestro sistema inmune lucha contra la entrada de agentes extraños en nuestro cuerpo?  El sistema inmune reconoce los agentes extraños y reacciona contra ellos. Como comprenderéis con una estructura tan simple los virus van a tener dos caminos o estrategias a seguir para engañar al sistema inmune: mejorar la entrada a nuestras células, es decir, la capacidad infectiva, y hacer una entrada en las células tipo GEOs, tirando la puerta abajo y arrasando, de tal manera que la entrada sea tan rápida que pille al sistema inmune dormido en la garita y cuando quiera reaccionar sea tarde. O por otro lado puede optar por entrar a hurtadillas y «camuflarse», cambiando sus estructura de una vez para otra de tal manera que al sistema inmune le cueste mucho reconocer la amenaza. Y como ocurre con los superhéroes o los supervillanos, cada virus va a tener un «superpoder» para conseguir completar su misión de conseguir infectar a un organismo y reproducirse dentro de él.

Pero vamos a centrarnos en el protagonista de hoy, que es el virus influenza, o mejor dicho los virus influenza, por que sí, existen muchos virus influenza que se agrupan en 3 tipos: A, B y C. Todos ellos pertenecen a la familia Orthomyxoviridae, cuyo nombre deriva de la alta afinidad que presentan estos virus por la mucina, proteína presente en el moco y en otras estructuras de las células epiteliales, en los glóbulos rojo y en el suero, de ahí que ataque nuestro sistema respiratorio. Los virus de la gripe B y C son virus que afectan sobre todo al ser humano, pudiendo afectar en menor medida a otros mamíferos como las focas, perros y cerdos. Sin embargo, los virus de la temible gripe A tienen un amplio rango de hospedadores, la mayoría de ellos aves y mamíferos.

Los virus de la gripe, son virus envueltos, por lo tanto van a tener el material genético, que en su caso va a ser una molécula de ARN, una cápside proteica y una envoltura lipídica. Esta envoltura lipídica va a ser originaria de las células que infecta, es decir, el ciclo del virus va a ser infectar a las células, reproducirse en su interior y por último al salir les va a «robar» su membrana celular, para formar su envoltura. ¿Toda una joyita eh?

Dentro de los 3 tipos de virus influenza, existen multitud de subtipos dependiendo de las estructuras proteícas (glicoproteínas) que tienen en la envoltura.  ¿Os acordáis de lo que nos repitieron en la televisión hace unos años las palabras «virus de la gripe A H1N1»? Que nos hacíamos caquita encima solo con oírlo, pues el subtipo H1N1, nos está indicando el tipo de glicoproteínas que va a tener el virus en su envuelta. La «H» viene de Hemaglutinina, que es la glicoproteína encargada de «agarrarse» a la célula hospedadora y hacer que el virus se pegue a ella cuál lapa se agarra a las rocas, y la «N» de Neuramidasa, que es la glicoproteína encargada de introducir las partículas del virus a la célula y luego una vez que el virus se ha replicado en el interior, permite la salida de los viriones. Por lo tanto la acción conjunta de ambas glicoproteínas es permitir la entrada y la salida de los virus de las células.

¡Chan! Ahora lo entendemos mucho mejor ¿verdad? Pero estaréis pensando, ¡Muy bien bonita! Pero ¿a qué viene este rollazo para decirme si me tengo que vacunar o no de la gripe? ¡Pesada!

Pues todo esto era muuuuy necesario para entender el funcionamiento de la vacuna de la gripe. Cuando hablamos de las vacunas en general,  explicamos que su función era introducir la parte reactiva del agente extraño, en este caso del virus, y mostrárselas al sistema inmune para que, en el caso de que el virus nos infectara tuviéramos toda la maquinaria inmune con las armas preparadas y listas para luchar, consiguiendo así la eliminación del virus antes de que se produjera la enfermedad. En el caso del virus de la gripe, la parte antigénica, es decir, la parte del virus que reconoce el sistema inmune, son la hemaglutinina y la neuroamidasa (lo sé, ¡no son los nombres más bonitos y fáciles del mundo!), por lo tanto, las vacunas contra la gripe van a llevar estos antígenos.

Vale… ¿pero porqué si me vacuno a veces me pongo enfermo?

¡Siiiiii! ¡Hemos llegado al quid de la cuestión! (¿ya era hora no?) Pues el problema del virus influenza, como le ocurre a muchos ARN virus, es que tiene una gran capacidad evolutiva, es decir, es un virus que muta con mucha facilidad y le resulta sencillo cambiar sus estructuras. ¿Y qué zonas creéis que va a mutar? Pues obviamente las estructuras que el sistema inmune reconoce: la hemaglutinina y la neuroamidasa. Por lo tanto, el «superpoder» del virus de la gripe es que va a poder cambiar cual camaleón para que el sistema inmune no lo reconozca.

Existen dos mecanismos de mutación:

  • Variaciones menores o deriva antigénica (Drift antigénico): Cuando el virus entra en las células y el sistema inmune reacciona, el virus es capaz de variar la estructura de las hemaglutinina y de la neuroamidasa de los viriones nuevos que se están formando dentro de la célula. Por lo tanto, esos nuevos virus van a ser una cepa nueva muy similar a la anterior pero con las diferencias justas para que los anticuerpos que se habían generado no los reconozcan, y por lo tanto, esta nueva cepa se dispersa de una forma más eficaz entre la población. Es lo que ocurre en las epidemias anuales de gripe.
  • Variaciones mayores o reemplazo antigénico (Shift antigénico): Ocurre cuando existe un cambio radical en la composición genética del virus. Este reemplazo o reordenamiento genético es el desencadenante de las grandes pandemias de gripe conocidas hasta la fecha. Este proceso se puede dar si sobre un mismo individuo, co-infectan varias cepas del virus, que se recombinan entre sí formando un nuevo virus que contienen características de uno y de otro.

 

Creo que todos tenemos el recuerdo del 2009 y el terror que hubo con la epidemia de gripe A. Lo que ocurrió es que hubo un reordenamiento genético de virus de la gripe procedentes de aves, cerdos y humanos por la co-infección de los mismos en un mismo hospedador, el cerdo. Esto desencadenó la aparición de una nuevo subtipo A/H1N1pdm09 mucho más infectivo. Todo lo que vino a continuación es más que conocido.

Por lo tanto ¿la vacuna de la gripe funciona?

Claro que funciona, cada año se fabrican nuevas vacunas con las cepas nuevas que se han aislado. Por lo tanto, si te vacunas adquieres inmunidad para que las cepas (se suelen incluir varias), no te puedan infectar.

¿Porqué enfermo entonces aún estando vacunado?

Pues porque como hemos visto, el virus tiene una alta capacidad de mutación y puede que una nueva cepa te infecte.

¿Por qué es importante vacunarse entonces?

Por dos grandes razones, la primera es que en los adultos sanos, la vacunación antigripal es protectora, incluso cuando los virus circulantes no coinciden exactamente con los virus incluidos en la vacuna, y aunque en ancianos la vacunación puede ser menos eficaz en el caso de la protección, reduce la gravedad de la enfermedad y la incidencia de complicaciones y muertes.

La segunda razón, se debe a que como vimos antes, los virus mutan una vez que consiguen entrar en el organismo y se replican. Si conseguimos que el virus no entre, no va a mutar, y por tanto, tendremos menos posibilidades de que el virus mute de nuevo y aumente su capacidad de contagio.

¿Es perjudicial para la salud?

Es lo mismo que nos ocurría cuando hablábamos de las vacunas en general. Una vacuna tiene como propósito poner en marcha tu sistema inmune, por lo tanto, por supuesto que va a tener efectos sobre tu cuerpo, como cualquier tratamiento. Sin embargo, vuelvo a afirmar que el balance riesgo-beneficio siempre inclina la balanza. Se calcula que las epidemias anuales de gripe estacional causan entre 3 y 5 millones de casos graves y entre 290.000 a 650.000 muertes.

Se recomienda la vacunación en:

  • Embarazadas en cualquier fase de la gestación;
  • Niños de 6 meses a 5 años;
  • Mayores de 65 años;
  • Pacientes con enfermedades médicas crónicas;
  • Profesionales sanitarios.

Os dejo aquí el enlace a la página de la Organización Mundial de la Salud donde habla sobre la gripe y su prevención.

Somos libres para elegir, si vacunarnos o no vacunarnos, pero siempre debemos saber el porqué de lo que estamos haciendo.

¿Te ha gustado? ¡No dudes en compartir!
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin
Email this to someone
email

Un comentario en “¿Funciona la vacuna de la gripe?

  1. Hola,
    Tú artículo tiene a mi modo de ver un problema, que es tan largo que muy posiblemente pocos lectores llegaràn hasta el final. Los que abandonen se llevarán quizás la impresión de que no es bueno vacunarse, porque eso es lo que parece decir el contenido de los primeros párrafos. Sería bueno que lo evitases indicando al principio que sí que la vacuna contra la gripe es eficaz en la mayoría de los casos, y que además no tiene por lo general graves efectos secundarios. Y luego ya extiéndete lo que te parezca bien.
    Un saludo
    Miguel

Responder a Anónimo Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Información básica sobre Protección de Datos Responsables: Alba Mª García Lino e Indira Álvarez Fernández Finalidad: Gestionar los comentarios Legitimación: Aceptación expresa de la Política de privacidad. Duración: Hasta solicitud de eliminación Derechos: Acceso, rectificación, cancelación y supresión de los datos