Ébola: Olvidado por muchos, demasiado presente para otros

Año 2014, una terrible epidemia asola África Oriental, miles de personas mueren, pero está lejos, ¿a quién le importa?

6 de octubre, España, tras varias alarmas falsas sobre posibles contagios de ébola, se confirma el primer contagio de una auxiliar de enfermería en el Hospital Carlos III.  A partir de ese momento conoceremos cada detalle de la vida de María Teresa Romero Ramos, de su perro Excalibur y de su entorno cercano. Su estado de salud y vida privada copan las portadas de los periódicos, los programas de entretenimiento matutinos y los telediarios. ¡Cunde el pánico!

Año 2019, ¿Ébola? ¿Al final había una vacuna? ¿Un tratamiento? ¿Se ha erradicado? ¿Nos importa?

Lo primero que pensarás será «¿Hablar del Ébola ahora? ¡Pero si de eso hace ya muchos años!» Sin embargo, habrá sido un pensamiento equivocado. Desde el 1 de agosto de 2018 un nuevo brote de ébola está arrasando de nuevo vidas en África, específicamente en la República Democrática del Congo y en Uganda. La escasez, el hambre y la guerra provocan que estos brotes se descontrolen.

Ébola, ¿cómo algo tan pequeño puede ser tan letal?

Esa es la sensación que suelo tener cuando estudio a los virus. Que algo tan simple, tan pequeño, pueda desencadenar el descontrol absoluto en un organismo tan complejo y preparado como nuestro cuerpo, me fascina y atemoriza a partes iguales. Y es que el ebolavirus, está formado por una única molécula de ácido nucleico (ARN) y 7 tipos de proteínas. Teniendo en cuenta que se estima que el genoma humano contienen la información para codificar más de 20.000 proteínas, parece una broma pensar que una única molécula de ácido nucleico con la información para 7 proteínas, pueda acabar con nosotros. Es la versión heavy de «David y Goliat».

Los virus del ébola, son virus pleomórficos, es decir, cambian de forma. Sin embargo, los viriones suelen tener forma filamentosa, de ahí que se les clasifique dentro de la familia Filoviridae.

«Arrasa con lo que veas y generoso no seas»

Y es que los virus se asemejan mucho a los piratas. Entran en nuestras células y roban nuestros mecanismos moleculares con el objetivo de dividirse y formar un ejército de viriones. Y, no quedándose contentos con eso, luego arrasan con todo lo que encuentran a su paso. Específicamente, los ebolavirus tienen como dianas principales las células endoteliales, los macrófagos y las células parenquimatosas.

Los síntomas del ébola comienzan como una «mala gripe»: fiebre, dolor de cabeza severo, dolor de garganta, debilidad, dolor abdominal, diarrea y vómitos. Pero luego la cosa se complica con el desarrollo de hemorragias internas y externas, que en la mayoría de los casos terminan en la muerte del enfermo.

La suerte de la precaución

La precaución es vital para que no se produzca el contagio de esta peligrosa enfermedad. La presencia de las salas de aislamiento, los trajes de seguridad biológica y los protocolos de actuación ayudan, (¡y mucho!), para prevenir los contagios.

El contagio del Ébola se produce a través de los fluidos corporales, pero al contrario de lo que ocurre con otros virus como el VIH, no solo se limita a la sangre y semen. El Ébola también se puede contagiar a través de la saliva, vómitos, heces, orina y secreciones respiratorias. Además, la carga viral es tan elevada que los cadáveres de los fallecidos, también son un foco importante de contagio, con lo que el tratamiento de los cuerpos se debe hacer en condiciones de protección.

En el 2014, tras un único caso de contagio de Ébola en España se pusieron en marcha en todos los hospitales protocolos de actuación frente al mismo. Se formó a los trabajadores y se facilitó material de protección. Sin embargo, esta enorme suerte, por desgracia, escasea en gran parte del mundo y los brotes epidémicos no se pueden controlar de manera tan eficaz.

Vacunas, antivirales y anticuerpos monoclonales

Como ocurre con otros virus como el VIH, la búsqueda de tratamientos para luchar contra las enfermedades potencialmente mortales que provocan estos virus, es muy complicada.

La primera y más importante es prevenir que la gente se contagie, y ¿cuál es la manera más efectiva de protegernos? Las vacunas.

En 2003 se desarrolló la vacuna experimental rVSV-ZEBOD contra el Ébola. El objetivo de las vacunas es inmunizarnos, de tal manera que nuestro cuerpo esté preparado para reconocer rápidamente el patógeno en cuestión y luchar contra él de manera eficiente. En el caso de la rVSV-ZEBOD, se trata de una vacuna recombinante, que contienen los genes que codifican para las glucoproteínas que se encuentran en la superficie del virus. De esta manera, cuando entramos en contacto con el virus, nuestro sistema inmune lo reconoce, y lucha contra él evitando así el posible contagio.

Aunque experimental, esta vacuna pudo probar su eficiencia en un ensayo clínico durante diferentes brotes en 2015 y 2016. Se realizó lo que se conoce como «vacunación en anillo»: cuando se producía el diagnóstico de un contagio de Ébola se procedía a la vacunar a las personas que estaban en el entorno cercano de esta persona, y que, por lo tanto, tenían más probabilidad de contagiarse. Estas campañas de vacunación resultaron muy eficientes, con lo que la comercialización de esta vacuna se plantea como un arma eficiente para paliar los brotes de Ébola.

Una vez que se ha producido el contagio, no nos queda más que intentar paliar la enfermedad tratando de eliminar el virus de nuestro cuerpo. Para ello existen dos alternativas, los antivirales, principalmente Ramdesivir, y el tratamiento con anticuerpos monoclonales, destacando la eficacia del tratamiento combinado de dos, REGN-EB3 y mAB114.

Por lo tanto, sí, el Ébola es un problema muy grave del presente, sí, sigue teniendo una elevada mortalidad. Sin embargo, gracias a brillantes científicas y científicos, a día de hoy estamos mucho más cerca de conseguir ganar la batalla contra el Ébola.

OTROS ENLACES DE INTERÉS

https://vacunasaep.org/profesionales/noticias/ebola-vacunas-situacion

https://www.who.int/csr/disease/ebola/faq-ebola/es/

https://www.immunize.org/clinic/

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